martes, 29 de enero de 2013

La Violencia Intrafamiliar. Analisis y Posibles Remedios



Universidad Autónoma de Santo Domingo
Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas
Dirección de Post – Grado y Educación Permanente
Maestría en Derecho Civil y en Procedimiento Civil

Fundamentos del Derecho de las Personas
(Der-8110) Profesor  Dr. Luis José Bourget, M.A., PhD, DJP.


La Violencia Intrafamiliar. Análisis y Posibles Remedios. 



Por: Mtra. Johany J. Acevedo.
Santo Domingo, Enero 2013
Introducción

La violencia intrafamiliar es la que se da en la familia, contra cualquiera de sus miembros, sin embargo, cuando nos referimos a ella, de manera casi automática nos situamos en violencia contra la mujer,  tema que se podría ubicar en la historia desde los comienzos de las civilizaciones más remotas, partiendo de que su causa radica básicamente en la desigualdad que se ha establecido de manera cultural entre el hombre y la mujer, razón ésta por lo que debemos considerar la violencia contra la mujer como un problema social, que sobrepasa las fronteras nacionales y por ende es de orden público y no de carácter privado, como algunos prefieren verlo.

Dentro de los mecanismos de igualdad que se han establecido en el derecho internacional, se encuentran los textos constitucionales, ratificaciones de tratados y acuerdos, pactos civiles y políticos, legislaciones contra violencias, protección laboral y seguridad social, legislaciones en salud sexual y reproductiva,  códigos de familias, leyes en educación, leyes que protegen en la economía, entre otras medidas legislativas, a favor de la mujer. 

“Se ha repetido que las normas que establecen derechos sociales son sólo normas programáticas, que no otorgan derechos subjetivos en el sentido tradicional del término, o que no resultan justiciables” (Abramovic, 2002.)

De lo anterior podemos observar una brecha, entre el valor normativo de los llamados derechos civiles o derechos  de libertades, los cuales son considerados derechos plenos  y los derechos sociales cuyo valor es simbólico o político, pero con virtualidad jurídica como afirma Abramovic, 2002.

En la república Dominicana, la violencia contra la mujer es sancionada por la promulgación de la ley 24-97, la que hasta cierto punto como ley tutelar ha sido aplastada por las creencias culturales y dogmaticas  arraigadas, que en algunos casos son transmitidas de generación en generación, por  la mujer misma, en su rol de formadora, fomentando al hombre con un ego de  superioridad  y  a la mujer  sumisa y servil, que debe estar sujeta a su  marido, en una sociedad abanderada del refrán popular “En pleito de marido y mujer nadie se ha de meter” para fundamental la indiferencia y falta de apoyo a los casos de violencia domestica.


La Violencia Intrafamiliar y la Legislación Dominicana e Internacional.

Según el Art. 55, de la Constitución Dominicana, la familia es el fundamento de la sociedad y el espacio básico para el desarrollo integral de las personas. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla.

El Art. 8, de la constitución, por su parte establece que es función esencial del Estado, la protección efectiva de los derechos de la persona, el respeto de su dignidad y la obtención de los medios que le permitan perfeccionarse de forma igualitaria, equitativa y progresiva, dentro de un marco de libertad individual y de justicia social, compatibles con el orden público, el bienestar general y los derechos de todos y todas.  Consagra al Estado dominicano, como un Estado servicial o instrumental que vela por la protección de los derechos fundamentales, lo que implica que este exista para la felicidad de las personas y que está legitimado por el fin únicamente de garantizar los derechos fundamentales de este.  Se trata en todo caso de una protección efectiva, que en la práctica sean respetados por todos (Jorge Prats, Eduardo, Constitución Comentada 2010).

La causa principal de la violencia es la desigualdad entre hombres y mujeres, con una formación cultural apoyada en mitos,  creencias y estereotipos firmemente arraigados en la sociedad.

En el art.42, nuestra constitución establece que toda persona tiene derecho a que se le respete su integridad física, psíquica, moral y a vivir sin violencia.  Tendrá la protección del Estado en casos de amenazas, riesgos o violación de las mismas.  En consecuencia: El Art. 42-2, establece que: Se condena la violencia intrafamiliar y de género en cualquiera de sus formas.  El Estado garantizará mediante ley la adopción de medidas necesarias para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer.

La Constitución Dominicana, ha dado su  merecido valor a la familia como institución y condena todo tipo de violencia en el interior de ésta,  en virtud de los principios de supremacía que tiene la Constitución sobre las leyes procesales y de tutela judicial efectiva y debido proceso (Art.69), la tutela judicial efectiva es un derecho de protección por parte del Estado, a los derechos e intereses legítimos y el debido proceso es el instrumento, para alcanzar esos propósitos, pues muchas veces la falta de un debido proceso, provoca que el derecho sucumba frente al mismo.

La sociedad y la cultura han creado distintas formas de comportamientos, enfocado en lo que debe ser una mujer y lo que debe ser un hombre, diferencias estas que sustentan los comportamientos violentos, pero como plantea una ley física, a “toda acción corresponde una reacción…” y las consecuencias no se hacen esperar y se materializan en problemas emocionales, depresión, estados alterados de personalidad, trastornos psicológicos, baja autoestima, dificultades para el disfrute de la sexualidad y el cuerpo, afectación de relaciones interpersonales, visión errónea de las personas y legitimación de conductas sexistas, aislamiento, desgarres, fracturas, heridas, hemorragias, abortos y lo más trágico la muerte.

La ley 24-97 señala en su Art. 309-1, que: Constituye violencia contra las mujeres toda acción o conducta, pública o privada, en razón de su género, que causa daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico a la mujer mediante el empleo de la fuerza física o violencia sicológica, verbal, intimidación o persecución.

Articulo 309-2 Constituye violencia doméstica e intrafamiliar todo patrón de conducta mediante el empleo de fuerza física o violencia psicológica, verbal, intimidación o persecución, contra uno o varios miembros de la familia o contra cualquier persona que mantenga una relación de convivencia, contra el cónyuge, ex-cónyuge, conviviente, ex -conviviente o pareja consensual, o persona bajo cuya autoridad, protección o cuidado se encuentra la familia.

“La violencia contra la Mujer es cualquier conducta basada en su género, que cause daño, muerte o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el  privado” (Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia Contra la Mujer, Art.1)

La  violencia intrafamiliar es aquella violencia que se da dentro de la familia, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio.  La violencia contra las mujeres es una expresión de la relación de desigualdad entre hombres y mujeres, basada en la afirmación de la superioridad de un sexo sobre otro, de los hombres sobre las mujeres.  

La violencia contra la mujer puede manifestarse de diferentes formas:

1)      Violencia psicológica – emocional
El maltrato psicológico continuado repercute en la estabilidad psíquica y en la salud física de la persona.  Suele ser la más difícil de detectar, las agresiones inicialmente son psicológicas y luego desencadenan otras formas de violencia.

2)      Violencia sexual
Cualquier acto sexual obligado, como tratar de que la mujer realice actos sexuales en contra de su voluntad, intentar tener actividad sexual cuando ella no está totalmente consciente, no se le pregunta o tiene miedo de decir que no, producirle daño físico durante la relación sexual, o lesionar sus genitales, incluyendo el uso de objetos o armas de manera intravaginal, oral o anal, obligarla a tener relaciones sexuales sin protección anticonceptiva o contra infecciones de transmisión sexual, criticarla y utilizar palabras sexualmente degradantes, tocarla sin su consentimiento, toqueteo en zonas públicas o en transporte público.
3)      Violencia física
Consiste en empujones, bofetadas, pellizcos, arrojar objetos, golpes, etc.  Puede llegar a causar la muerte.  Además de colocar en riesgo la salud y la vida de las personas agredidas; provoca miedo intenso y sentimientos de humillación, que van destruyendo la salud emocional de la mujer agredida.

4)      Violencia económica
Es el control del acceso de la mujer al dinero,  como es el caso de impedirle trabajar de forma remunerada, obligarla a entregar sus ingresos a la persona agresora y obligarla a solicitar ayuda económica a familiares.

5)      Violencia patrimonial
Es la trasformación, sustracción, limitación, retención o distracción de objetos, documentos personales, bienes y valores, derechos patrimoniales como celulares, computadoras, medios de transportes destinados a satisfacer las necesidades de la mujer.

El Estado ha hecho su aporte en cuanto a:
1)      Al apoyo necesario brindado a las mujeres para presentar sus denuncias y llevar los casos ante los tribunales, pero… y los seguimientos a esos casos?
2)      Se han formado médicos, psicólogos y estudiantes para detectar casos de violencia por motivo de género y para dar apoyo a las mujeres afectadas, varios miles de mujeres se han referido a las unidades de apoyo emocional.
3)      Oficiales de policía y fiscales han recibido formación sobre derechos humanos, igualdad de género, acuerdos y leyes sobre violencia contra la mujer.
4)      Se han publicado estudios a nivel nacional sobre asesinatos de mujeres en República Dominicana, que sirven para apoyar las labores de incidencia política.
5)      Las campañas anuales de observancia del Día Internacional de la Erradicación de la violencia contra la Mujer.
6)      La Fiscalía  ha recibido asesoramiento respecto al desarrollo de un protocolo a seguir por todas las oficinas fiscales del país, entre otras medidas.
7)      Las casas de acogidas, para mujeres víctimas de maltrato (Ley 88-03) y capacitación de abogados.

Sin embargo estas medidas no han sido suficientes, ni totalmente efectivas, pues el  feminicidio, se podría considerar como una de  las principales causas de muerte en las mujeres,  alcanzando cifras alarmantes y en crecimiento constante.

Las medidas tomadas por el Estado dominicano, básicamente están enfocadas  a  la parte sancionadora del hecho punible y campañas publicitarias, no así a un trabajo de prevención directa, que bien podría ser efectiva si se tomara como base la población escolar, por ser la más vulnerable, en todo el proceso y por ende estaríamos contribuyendo a la formación de niños y niñas, futuros adultos con  conciencia crítica, formados en un marco de respeto a las personas, y sus derechos fundamentales, consciente de que nada justifica el maltrato a la mujer, a través de programas desarrollados para esos fines, en coordinación con el Ministerio de Educación, a la vez que se habiliten programas de asistencias psicológicas, donde las personas víctimas de maltrato, puedan acudir al mínimo indicio, conjuntamente con el agresor si así este lo consiente  en busca de ayuda.

Este enfoque sancionador del Estado, para erradicar la violencia,  ha servido para despertar ese “animal” dormido que tiene el hombre, herido en su orgullo de “macho controlador” y “jefe” del hogar.  Las estadísticas revelan que la mayoría de las mujeres que se atreven a denunciar a sus agresores,  terminan siendo nuevamente agredidas por ellos, como castigo a su atrevimiento y luego desafiadas a que vuelvan a querellarse, en algunos casos con amenazas de muerte.

La otra vertiente se evidencia en la actitud de algunas mujeres que estando consciente del alcance de la ley, la emprenden en contra del hombre, para llevarlo a reaccionar con violencia física, ante la provocación que se da con la violencia verbal y psicológica, ejercidas por éstas, con la finalidad de accionar en justicia.

Actualmente tenemos en la palestra los casos contra los famosos, donde al parecer por la publicidad, se ejerce la violencia judicial, pero no en contra de la mujer, sino contra del hombre, pues en algunos casos se vulneran sus derechos fundamentales y los principios y garantías constitucionales que rigen el Código de Procedimiento Penal.   El caso más reciente es el de Manuel Baret Martes (Vakero), artista de música urbana, por supuesta agresión a su esposa Martha Heredia, al cual el juez de la jurisdicción permanente, dicto medida de coerción privativa de la libertad, donde el C.P.P., en el Art.222, establece que las medidas cautelares privativas de la libertad tienen un carácter excepcional. La prisión preventiva, puede ser ordenada por el Juez de la Instrucción, siempre que se verifiquen los requisitos que de modo preciso se establecen en el Código, a sabiendas de que la prisión preventiva por su carácter excepcional solo se justifica cuando otras medidas resulten insuficientes, para asegurar los fines del proceso, ante todo esto no debemos dejar de mencionar que el imputado está revestido del la presunción de inocencia según el Art.14 del C.P.P. y el Art.11, establece el principio de la Igualdad ante la ley, no pudiendo fundarse las decisiones en base al género, en este caso.

Hacemos este análisis, pues al igual que en los  casos de Peter de la Rosa (Omega), Tunti Rutinel y ahora Manuel Baret Martes (Vakero), estamos frente a figuras del medio artístico y político, situación que podría ejercer alguna modalidad de presión a los encargados de administrar justicia frente a la sociedad que demanda una respuesta; sin embargo esta posible presión no debe conllevar a nuestro sistema judicial  a ejercer violencia jurídica contra el hombre, para que “sirva de ejemplo” a la sociedad, en detrimento de sus derechos fundamentales.

La Mujer en la Historia
“No se trata de defender la causa de la mujer contra el hombre sino de la insistente reivindicación de la mujer para tener derecho a hablar, porque el mundo necesita oír su voz”  (Cooper, 1982).  El interés por el análisis histórico de lo que sucedía en la vida de las mujeres surge en el siglo XX, producto básicamente de los movimientos feministas, donde comienza a comprenderse el valor de sus logros y sus capacidades.

“En 1970 unas feministas parisinas llegaron en procesión ante el arco del triunfo para depositar una ofrenda floral a la mujer del soldado desconocido (cuya tumba fue ubicada ahí al término de la Primera Guerra Mundial)”  (Dumon, 1982). Este es el punto de partida para la mujer ir creando conciencia y concluir que detrás de todo gran hombre hay una mujer, compañera, amiga, confidente, inspiradora, acompañándole en sus logros y apoyándole en sus fracasos.  Es a partir de esta época que se empieza a escribir la historia del sexo femenino como parte importante de la misma, no limitativa al hombre como participe principal de la historia.

Hoy en día la mujer es reconocida además de su rol de administradora del hogar, por sus aportes políticos, culturales, en las artes, y otras áreas del conocimiento, pero estos reconocimientos por parte del hombre y la sociedad en general, no han dejado atrás, los patrones de conducta aprendidos y que sitúan a la mujer dentro del reglón  de víctima de violencia, lo cual no hemos logrado superar en la práctica a pesar de los avances a nivel de la justicia.
El Círculo de la Violencia

La violencia suele darse por fase, llamadas círculo de la violencia, el primer ataque puede aparecer como un hecho aislado, pero en la mayoría de los casos se da como el principio de una secuencia de hechos subsiguientes de maltratos.
1)      Puede empezar con burlas sobre lo que la mujer habla y hace, hay gritos y amenazas bajo la excusa de que ella hace las cosas mal.  Aquí se manifiesta claramente la violencia psicológica – emocional, acumulación de tensión.
2)      Sin importar que tanto haya hecho la mujer para evitar el enojo de la otra persona, llega el momento de la agresión, se evidencia agresión física, explosión violenta.
3)      Después de la violencia el agresor pide perdón, promete que no va a volver a actuar así, entonces se cree que la relación ha cambiado y la mujer vuelve a confiar, a esta fase se le llama la luna de miel.

La Violencia Contra la Mujer y El Noviazgo

Las agresiones en el noviazgo son muy comunes y suelen comenzar a manifestarse al inicio de la relación y lo lamentable es que en la mayoría de los casos esas actitudes son vistas por la mujer como demostración de amor y afecto, a pesar de que se manifiestan a través de comportamientos abusivos como controlar con quien se relaciona ella, compararla con otras mujeres, decirle como vestir, imponerles aceptar  relaciones paralelas, con la salvedad de que ella es “la preferida”, presionarla para mantener relaciones sexuales, celos enfermizos y en ocasiones infundados, amenazas de que si no haces tal cosa me busco otra novia  y promesas de cambios que nunca llegan.

Estas conductas son cada vez más frecuentes y fuertes, como vía de consecuencias llevadas al matrimonio, donde la situación suele salirse del control de la pareja y causar daños irreversibles y el peor de los casos, la muerte de la mujer.

La Violencia Intrafamiliar y Los Anti – valores

Los valores sociales son las pautas que conllevan a una conducta adecuada en la relación de los individuos que conviven en sociedad, los cuales conducen al bien moral, que es lo que completa, mejora y perfecciona la condición del hombre.

Existe una escala de valores morales y en contraposición hay valores inmorales o anti valores, ejemplos de estos son la deshonestidad, la intolerancia, la traición, el egoísmo, la indiferencia y la intransigencia, los cuales rigen la conducta de las personas inmorales.

La persona inmoral se coloca frente a la tabla de valores en actitud negativa, para rechazarlos o violarlos, con una actitud de insensibilidad social.

Los anti-valores tienden a deshumanizar al individuo que los asume y lo degrada, haciéndolo merecedor del castigo por parte de la sociedad.   Estos actos,  repercuten  en el seno familiar y están muy vinculados a los altos índices de violencia, pues aflora la intolerancia y el irrespeto, que conlleva a violentar derechos.

La familia suele ser el resguardo de los malos estudiantes, los fracasados, los ineptos, los malos empleados y de los corruptos, cuando estas situaciones pasan desapercibidas,  sin reproches o sin las mínimas criticas sobre el hecho, estaríamos frente al fenómeno de la intolerancia excesiva en el ambiente familiar.

La familia de un traficante, por ejemplo,  se siente obligada a respaldar en silencio a uno de sus miembros delincuentes para que se mantenga la “unidad familiar” o para que los “beneficios” del transgresor inmoral se  vuelvan al patrimonio de la “familia”.  Es lamentable observar en nuestra sociedad que casi nadie recibe como antes, una censura familiar por actitudes que a toda luz caen dentro de la inmoralidad y estos se aceptan como si fuese un asunto sin importancia en la vida diaria. 

Es en la familia donde aprendemos el valor del respeto y en toda relación donde prima el irrespeto se desencadena en violencia.
  
El Problema Ético en la Violencia Intrafamiliar

Es preocupante como se ha extendido la violencia en las relaciones interpersonales, básicamente en el hogar, donde las víctimas son principalmente mujeres y sus pequeños hijos y en menor grado los ancianos.

Las mujeres por su parte pueden y deben defenderse mejor, en la medida en que alcanzar independencia económica y acceden a las oportunidades de desarrollo individual, básicamente formación profesional, pues se va rompiendo con la falta de equidad, lo cual constituye un factor importante en la violencia contra la mujer.

La violencia intrafamiliar es un mal ético que destruye la igualdad en la familia, claro que debemos estar consciente de  que la familia no está compuesta por individuos en igualdad, de condiciones de madurez y responsabilidad, es por ello que los padres tienen autoridad sobre los hijos y responsabilidad de manutención y cuidado.  Sin embargo, no se debe proceder a abusar de esa autoridad, dañando la dignidad, ni sometiendo a los demás miembros de la familia mediante el miedo y las amenazas, pues todos sus miembros tienen derecho a vivir en paz, a recibir cuidado y afecto y a expresarse con libertad.

La violencia intrafamiliar tiene la característica de ser persistente, independientemente  de si es abrupta o de baja intensidad.  La mujer es víctima de violencia conyugal cuando se ve sometida a golpes, humillaciones, insultos, burlas frecuentes, descalificaciones, amenazas o agresión sexual por parte de su pareja.

Los niños, los ancianos y los discapacitados son con frecuencia víctimas de una violencia pasiva, que consiste en el abandono y descuido, o de una violencia activa mediante agresiones que provocan daños físico, psicológico, emocional y sexual.  Las personas que han sufrido violencia en su familia tienden a enfrentar diversos tipos de trastornos de conducta, estrés, miedo e inseguridad e incapacidad para relacionarse.

Los niños que han sido víctima de violencia en la niñez, posteriormente tienden a asumir conductas agresivas o depresivas, o que pueden caer en adicciones, pasando a convertirse en potenciales agresores en su propia familia.

 El Art. 12.- Ley No. 136-03, Código para la protección de los derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes. Establece el  Derecho a la Integridad Personal. Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a la integridad personal. Este derecho comprende el respeto a la dignidad, la inviolabilidad de la integridad física, síquica, moral y sexual, incluyendo la preservación  de su imagen, identidad, autonomía de valores, ideas, creencias, espacio  y objetos personales.
Párrafo.- Es responsabilidad  de la familia, el Estado  y  la sociedad  protegerlos contra cualquier forma de explotación, maltrato, torturas, abusos o negligencias que afecten su integridad personal.

El principal daño social que genera la violencia doméstica es la reproducción de patrones de desigualdad, imposición del poder, impunidad e injusticia, anti-valores que no favorecen el desarrollo humano y la convivencia pacífica.

Las víctimas de violencia intrafamiliar deben buscar ayuda profesional y denunciar el hecho ante las autoridades, para que el agresor sea  ayudado  a superar sus conductas violentas.  La violencia no debe considerarse un asunto privado y sería el error más grave que se podría cometer, pues es una responsabilidad ciudadana denunciarla.

Conclusión

Responsabilidad y Compromiso de la Mujer ante la Sociedad
En la redacción de este ensayo, (25 de enero del 2013) acabamos de escuchar en el noticiero como una mujer fue herida de  balas en ambas piernas por encargo de su ex - pareja, contra el cual la mujer víctima de violencia, tenía una orden de alejamiento, pues con 8 meses de separados la asediaba para que volviera con él,  (según declaraciones de la agredida).  Esta pareja había procreado tres hijos de  18, 13 y 10 años de edad.   Estamos frente a una pareja de casi 20 años de convivencia a juzgar por la edad de los hijos, sin embargo no se evidencia un mínimo de respeto del hombre hacia la mujer, ni consideración alguna por ser la madre de sus hijos y ese no es un caso aislado, pues es el día a  día, en la justicia dominicana, donde queda por sentado la no implementación de medidas preventivas efectivas, pues la mujer que se querella no siente la garantía, del derecho de protección que le he debida por el Estado y estatuida por la Constitución a través de la Tutela judicial  Efectiva, del Art.69 y a pesar de la creación de refugios y casas de acogidas, que establece la ley 88-03.

Es responsabilidad de la mujer no guardar silencio frente a cualquier forma  de violencia, ya sea en calidad de víctima o espectadora, no se debe quedar callada y promover una campaña contra la violencia, en cualquier escenario que le sea permitido y en el mejor de los escenarios, su hogar, conversando con los hijos e instruyéndolos a llevar esas orientaciones a la práctica, en principio con sus hermanas y con ella misma como madre, pues la experiencia nos dice que el que es buen hijo, es un potencial buen esposo y padre, orientado a preservar la familia.

En un proceso de construcción social errónea, se le ha otorgado al género femenino una serie de roles, considerados exclusivos de ellas, y que tienen que ver con  el hogar y los hijos, tal es el caso del cuidado de los niños,  ayudarlos con las tareas escolares, acompañarlos y cuidarlos en un proceso de enfermedad, acudir a las reuniones del centro educativo, entre otras situaciones, que la mujer debe capitalizar, como formadora, para fomentar la equidad  de género.  Esto se logra enseñándole al niño que el aseo del hogar y preparar los alimentos no es tarea exclusiva de las niñas y que por ser varón no tiene la libertad de tener varias novias, disponer del uso del dinero y decidir cuales canales de T.V. se deben ver, pues él tiene el control.

Todos y todas tenemos la responsabilidad de contribuir al cambio, pero a un cambio real de mentalidad, a fomentar una conciencia crítica,  en el entendido de que no se debe vulnerar los derechos de más de la mitad de la población y que “nada justifica la violencia.  Ninguna  conducta de la mujer justifica que ejerza la violencia en contra de ella.”


Bibliografía

Constitución Comentada, 3era. Edición, 2010
Ley 24-97 Modifica Código Penal y  Código de niños niñas y adolescente
Ley 88-03,  De casas de acogidas y refugios
Ley No. 136-03
Código para la protección de los derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes.
Cartilla para Jóvenes, Ministerio de la Mujer, 2011
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia Contra la Mujer.
Google.com.do

domingo, 30 de agosto de 2009

La Iglesia en la Colonizaciòn

"Y en el gobierno de las Indias, es muy necesario tener cuidado de saber y entender cómo pasan las cosas de allí y de asegurarlas por el servicio de Dios y para que se obvie a las opresiones de los conquistadores".–Emperador Carlos V, Testamento político (1548)

Colón en España.

No habiendo podido convencer al rey de Portugal, Cristóbal Colón se dirigió a España, para hacer parte de su proyecto a los soberanos españoles, en 1484 obtuvo una entrevista con el superior del monasterio de la Rabida (Huelva), Juan Pérez, confesor de la reina Isabel la católica. Este hombre de la iglesia se mostró muy interesado por el proyecto de Cristóbal Colón y arregló una cita con la reina de España.

La reina se impresionó mucho con los relatos de Cristóbal Colón en los que describía navíos cargados de oro y especias, pero desgraciadamente para Colón la guerra de la reconquista que ella llevaba contra los árabes era más urgente y los proyectos de Colón fueron aplazados para más tarde.

El 1 de enero de 1492, los reyes católicos tomaron la ciudad de Granada, terminando con la dominación árabe en España. Era la euforia en todo el reino e Isabel logró convencer a su esposo el rey Fernando, de financiar el viaje de Cristóbal Colón. El 17 de abril de 1492, el rey firma “las capitulaciones de Santa Fe”, haciendo de Colón Gran Almirante del Mar Océanos, Vice-Rey de las Indias, propietario y gobernador de todas las tierras que descubriera.


Los Objetivos de la Colonización.

Para 1492, España se había consolidado como la primera nación europea que en la era moderna, se unificó bajo un gobierno central. Esto se había logrado después de varios siglos de lucha armada contra la presencia árabe en la Península Ibérica, la así llamada “Reconquista” desde el norte, con la expulsión de los últimos moros del sur, en Granada, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, Reyes Católicos, aseguraron su dominio del nuevo reino unificado que ahora era España. El conflicto entre sectores sociales se fue focalizando alrededor de los judíos, ya que la nobleza opto por utilizar el factor religioso como medio de afectar el sector mercantil urbano, en buena medida identificando a esta minoría étnica. Los reyes católicos aunque quisieron mantener el equilibrio entre nobleza y burguesía, recibieron presión de los grandes y del alto clero, para, bajo consideraciones religiosas, dictar una expulsión general de la población judía. En ese año se decretó la expulsión de los judíos o su forzosa conversión al cristianismo, afectando a más de 150,000 personas, en lo fundamental identificada al sector más laborioso y culturalmente avanzado de la población.


Estos datos revelan tres de las bases ideológicas y políticas con que se inicio la expansión española en América:

1) Había un ejército muy organizado y ansioso de nuevas conquistas heroicas en nombre del cristianismo.

2) El catolicismo, el idioma español y el absolutismo de la corona eran los elementos unificadores de la nueva identidad nacional.

3) La ambición expansiva, en busca de riqueza para premiar a los héroes de la Reconquista y sostener una economía basada en la guerra y en la posesión de tierras.

Ya que el comercio comenzó a florecer en Europa, la compra y venta de mercancías era una dinámica social fundamental que utilizaba el oro y la plata como monedas de cambio. Así lo afirma el historiador Peter Winn (Americas: The Changing Face of Latin America and the Caribbean. Berkeley: U of California P, 1999):

Así pues, la colonización de América tenía, en la esfera ideológica, una misión evangelizadora: cristianizar heroicamente al mundo, por conversión o por miedo. A escala la política, su papel era expandir el dominio de la corona española, consagrada a la fe católica. En el campo económico, había que encontrar metales preciosos, competir comercialmente con el resto de Europa, y dar tierra a los héroes españoles y a la Iglesia. Por eso la conquista fue una operación fundamentalmente militar, pero también evangelizadora, avanzó en busca de oro y de plata hasta el extremo sur del continente, con la esperanza de encontrar el legendario “dorado”. Son típicas las imágenes de los conquistadores españoles con sus armaduras y caballos, siempre acompañados de sacerdotes católicos, convirtiendo los indígenas o luchando contra ellos, y fundando ciudades en nombre de Dios y del rey.


Las Estructuras Políticas y sociales.

Pocas décadas después de la llegada de Colón, la administración española ya tenía una jerarquía muy organizada en Las Indias, que se consideraban parte del territorio nacional. El rey delegaba directamente su autoridad a un noble español con el título de virrey. Además de los virreyes, existían den América una institución judicial llamada la Audiencia, constituida por unos ocho oidores que controlaban a las autoridades políticas. Los virreyes además eran visitados con frecuencia por representantes del rey para supervisar su fidelidad a la corona.

Este complicado aparato político respondía, en parte a la preocupación constante de la corona española por controlar sus territorios en América, pero también reflejaba los debates internos del gobierno español, que por un lado fomentaba el afán de lucro y el trabajo forzado de indígenas y de africanos, pero por otro lado, expedía leyes para proteger los derechos cristianos de los indígenas y prevenir los abuso. La autoridad era contradictoria y difusa. Un dicho común en la colonia era “la ley se acata, pero no se cumple”, es decir se reconocía el mandato del rey, pero sus leyes tenían poco impacto en la práctica. Por ejemplo, por razones religiosas y políticas, en todos los territorios españoles estaba prohibido el tráfico de esclavos, pero en realidad la compra y venta de esclavos africanos fue una parte fundamental de la economía colonial.


La pirámide social de las colonia ibéricas era bastante fija, y estaba basada en una clara distribución desigual de la riqueza, el trabajo y la raza, con el mayor político y económico estaban los españoles venidos de Europa, junto a ellos con menor influencia política estaban los americanos de “pura sangre” española, que generalmente eran latifundistas y tenían pleno acceso a la educación, en el estrato medio casi siempre artesanos o pequeños propietarios de tierras, es escala descendiente había un gran numero de otras castas o mezclas raciales y por fin en la base de la pirámide y destinados a los trabajos más duros en las minas y en la agricultura estaban los indígenas y esclavos africanos.

Estas estructuras políticas y sociales también se expresaban en el desarrollo urbanístico. Las ciudades se organizaban alrededor de una plaza mayor donde se hacía el mercado semanal, y donde se encontraba el palacio de gobierno y la iglesia principal o catedral. Cerca de la plaza vivían personalidades influyentes, autoridades, familias adineradas, y estaban los conventos y universidades.


La Vida Económica y Cultural.

La economía colonial tenía tres bases: la agricultura, la minería y el comercio. La mayor riqueza provenía de la explotación de minas de oro y de plata; los cultivos de algodón y los ingenios de azúcar también fueron de gran importancia, especialmente en el Caribe y en Brasil. Los españoles y los criollos eran los propietarios y administradores de las tierras, mientras que los indígenas y los esclavos africanos eran la mano de obra, tanto en las minas, como en los cultivos agrícolas. Era típico de los colonos españoles considerar indigno el trabajo físico, como lo declaró Hernán Cortés, al llegar a América “No he venido a arar la tierra como si fuera un campesino. Esta tradición de mantener una minoría privilegiada en el poder político y una mayoría pobre dedicada al trabajo agrícola y manual está todavía hoy arraigada en la organización social de la mayoría de los países latinoamericanos.

Los indígenas que no eran esclavos sino ciudadanos, estaban obligados a trabajar mediante instituciones basadas en los impuestos o en la “protección” militar. Dichas instituciones eran la mita (impuestos que se pagaban con tiempo de trabajo) y la encomienda (tierras “protegidas” por un español que debía asegurarse del bienestar, de los indígenas, quienes a cambio trabajaban gratuitamente para él). La metrópoli español tenía el monopolio del mercado, así que era prohibido el comercio de unas colonia contra otras, todos enviaban sus mercancías directamente a España, sin embargo, el contrabando y la piratería eran prácticas comunes. La industria nunca fue una parte muy significativa de este monopolio, fundamentalmente se concentraba en la manufactura de algunos productos para el consumo domestico. Los criollos y los mestizos generalmente controlaban este tipo de industrias locales.

Pero no todo en la colonia era explotación económica o burocracia política, la vida cultural también se manifestó a través de instituciones educativas controladas por la iglesia, arte y festivales religiosos, periódicos, expediciones científicas, la creación de una dieta nueva y variada, la producción arquitectónica, una rica tradición de leyendas orales y una producción literaria basada en la crónica y en la poesía. En paralelo con la estructura social, los virreinatos españoles en América Latina tenían pocas instituciones educativas para el pueblo en general, pero establecieron desde muy temprano prestigiosas universidades para los españoles y los criollos, los futuros administradores. En Lima, por ejemplo se fundó la Universidad de San Marcos desde 1552, la cual ha continuado funcionado hasta hoy.

La censura de los libros por partes de la Inquisición católica fue más estricta en América, donde estaban prohibidas todas las novelas, incluyendo la famosa obra de Miguel de Cervantes. Por lo tanto el cultivo literario se concentró en las crónicas históricas y en la poesía. En la práctica, sin embargo, había un contrabando continuo de novelas europeas, en 1535 funcionaban muchas imprentas en las ciudades hispánicas de América. La escritora más famosa de la época colonial, y probablemente una de las mentes más brillantes que produjo el Nuevo Mundo, fue Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695), quien desde niña impresionó a la corte de la Nueva España con sus vastos conocimientos. Esta genial escritora, que se hizo monja para poder cultivar su actividad intelectual sin las restricciones del matrimonio, fue celebre pos sus poemas barrocos, villancicos y obras teatrales, a si como por su respuesta a Sor Filetea de la Cruz (1691) que defiende el derecho de las mujeres a la educación.

Fue esta herencia múltiple y contradictoria, llena de posibilidades y limitaciones, lo que dio forma a lo que hoy se llama América Latina. Su estética barroca, su diversidad étnica, sus paradojas económicas y sociales encuentran sus raíces en la historia colonial, en las que las nuevas potencias europeas luchaban por la tierra y el trabajo de indígenas y africanos. En el proceso, tanto América como Europa se transformaron e influenciaron mutuamente, en relaciones verticales en cuanto al poder político y económico, pero horizontales u oblicuas en cuanto al patrimonio cultural.


La Cultura Colonial en Santo Domingo.

Apenas conquistan una ciudad o la fundaban, los españoles y portugueses establecían en ellas las instituciones europeas: políticas, religiosas y educativas. La vida política tenía dos formas fundamentales: el gobierno en representación de la corona y los Municipios autónomos. La vida religiosa comienza con la creación de templos, al poco tiempo se instalan conventos; el primero fue el de los frailes franciscanos, en la ciudad de Santo Domingo, en 1502 y le siguieron allí mismo el de los frailes dominicos en 1510 y el de los mercedarios en 1514, algún tiempo después las ordenes femeninas. Desde 1504 el Vaticano decidió erigir obispados.

Los religiosos tuvieron un papel muy importante en la vida colonial, además de difundir el cristianismo, defendieron al indio contra la explotación del encomendero, en esta defensa se distinguió la orden de Santo Domingo y por lo menos al principio, organizaron y dirigieron la enseñanza.

La enseñanza escolar comenzó temprano desde 1505, en el colegio que fundó Fray Hernán Suárez, en el convento de la orden de San Francisco en la ciudad de Santo Domingo. La enseñanza se destinaba tanto a los hijos de españoles como a los indígenas, desde 1513 hay disposiciones de la Corona de España que mandan enseñar latín a los indios escogidos en las Antillas.

El padre las Casas y la obra de los frailes dominicos, la Real Audiencia.

En el año 1510 llegó a Santo Domingo la primera expedición de frailes dominicos, compuesta por Fray Pedro de Córdoba, quien la encabezaba, Fray Antón de Montesinos, el padre Bernardo de Santo Domingo y un lego.

Por aquel entonces, se encontraba en la Española desde hacia ocho años Bartolomé de las Casas, licenciado en leyes, el cual había venido en busca de fortuna y que quedó impresionado por el primer sermón de Fray Antonio de Córdoba, lo que aumento su admiración por los religiosos, sirviéndole de interprete a los sacerdotes ante los indígenas.

La vocación religiosa de las Casas lo llevo a ordenarse de sacerdote en España y celebró la primera “misa nueva” efectuada en el Nuevo Mundo.

Las Casas siguiendo el ejemplo de su padre, fue al nuevo mundo en busca de riquezas y el espíritu aventurero. Durante sus primeros ocho años en la Española , hasta la llegada de los frailes dominicos, tomó parte en la guerra contra los indios y se dedico a explotar la tierra utilizando a los indios para este propósito.

Los frailes dominicos comenzaron desde su llegada una potente campaña a favor de los indios, conocieron la magnitud de la crueldad española contra los débiles indígenas, principalmente a través de un español arrepentido de sus crímenes de nombre Juan Garcés, quien llego a tomar el hábito de fraile lego.

La voz dura de los religiosos censuraba frente a frente a la corte y la sociedad de la Española que había dado la espalda a la religión, par vivir envuelta en la codicia rodeada de lujo y comodidades.

En 1511 fray Antón de Montesinos leyó su famoso sermón titulado soy la voz que clama en el desierto, el cual fue firmado por todos los frailes. En se echaba en cara a los llamados colonizadores, el cruel e inhumano tratamiento que le daban a los indios.

Esto fue el inicio de una larga lucha contra los poderosos de la isla y de España, y los humildes, pero valiente y decididos siervos de Dios y de la justicia. Los frailes no se retractaron de sus acusaciones, antes bien, las fortificaron.

El virrey Don Diego, indignado obtuvo la colaboración de fray Alonso de Espinal, fraile franciscano de poco entendimiento y fácil de engañar, a fin de que viajara a España y presentara en la corte una serie de acusaciones contra los frailes dominicos, los cuales pidiendo limosna , lograron enviar también a la corte a Montesinos como defensor.

Fray Alonso de Espinal fue prontamente escuchado, a Montesinos por el contrario se le cerraron todas las puertas, pero al fin con un golpe de audacia pudo llegar al Rey y contarle la horrible situación de los indios. Conmovido el Soberano por la narración dispuso, la formación de la Junta de Burgos, la cual fue compuesta por eminentes juristas y teólogos a los cuales se le encomendó estudiar la situación y remediarla.

La Junta de Burgos rindió un informe en 1512, que fundamentó la estructuración de una serié de leyes que debían regular el trabajo en Indias. Mas esto no mejoro la situación de los indios y los dominicos continuaron su lucha.

Luego de la muerte de Fernando V, el católico, lograron que el regente cardenal Jiménez Cisneros y los otro personajes que ejercían el gobierno en ausencia de Carlos I, suprimieran las encomiendas y otros repartimientos. Se designo además un gobierno integrado por tres miembros de la orden de San Jerónimo, que tendría jurisdicción en asuntos civiles, llegaron a Santo Domingo el 20 de diciembre de 1516. Para los asuntos criminales fue nombrado el licenciado Alonso de Suazo.

Los planes de los frailes Jerónimos, que abarcaban la construcción de pueblos y repartición de bienes entre los indios, la entrega de una parte del oro extraído y la educación, encontraron como cabía esperar, muchas trabas y dificultades. Mas su gobierno habría de tener corta duración, Carlos I, al tomar posesión del trono los retiró y dispuso que el licenciado Rodrigo de Figueroa se hiciera cargo del gobierno de la isla.

Fue durante el mandato de los jerónimos que se pensó seriamente y se actuó, acerca de la introducción masiva del esclavo negro, en la Española, como medio de cubrir la gran necesidad de trabajadores para las minas y campos de cultivos.

Los grandes beneficios traídos a Santo Domingo por los frailes dominicos no se limitaron a la protección de los indios y al cuido que tuvieron de que la fe católica fuera observada propiamente. Estos fieles servidores de Cristo, cuyo numero había sido aumentado, fundaron en su convento un Estudio General, cuyos resultados fueron tan satisfactorios que en el año 1512 los frailes pidieron permiso para enviar al Estudio General de la Orden de Sevilla quince niños indios, a fin de que continuaran allí sus estudios. En 1518 asistían al Estudio alumnos provenientes de las demás posesiones españolas en América.

En 1538, los frailes dominicos solicitaron a Su Santidad el papa Paulo III la elevación del Estudio a categoría de universidad. El 28 de octubre de 1538, Su Santidad creó la universidad Santo Tomás de Aquino, mediante su bula In Apotulatus Culmine. A esta primera universidad de América se le confirieron la totalidad de los “privilegios, indultos, inmunidades, exenciones, libertades, favores y gracias” de que gozaban las grandes universidades de España, siendo su plan de estudios semejante.

La Catedral de Santo Domingo, también primada de América , se empezó a construir en 1523, gracias a los empeños del primer obispo que viniera a ocupar su puesto en la Española, el doctor fray Alejandro Geraldini, eminente religioso, diplomático, profesor y hombre de letras italiano.
La Catedral de Santo Domingo estaba considerada como una de las más ricas catedrales establecidas en territorios de la Corona española.




Bibliografìa.

1) Historia de Santo Domingo

2) Internet